domingo, 20 de marzo de 2016

II Encuentro con Poetas en Bailén



El viernes 18 de marzo el juez del Juzgado de lo Social nº 11 de Málaga, y reconocido poeta, Juan de Dios Camacho Ortega, presentó su poemario "ANTOLOGÍA DESORDENADA", en el Museo de la Batalla de Bailén, en el marco del II Encuentro con Poetas en Bailén, organizado por las Asociaciones CAECILIA y la Histórico Cultural GENERAL REDING.


En el mismo Encuentro, el Secretario de ambas Asociaciones, Nicolás Manuel Ozáez, presentó su libro de artículos relatados en COPE JAÉN, bajo el título "¿ME LO DICES O ME LO CUENTAS?"



El poeta malagueño fue presentado por el presidente de la Asociación H. C. General Reding, Antonio Miguel Troyano Merino, y el poeta bailenense por el presidente de la Asociación CAECILIA, Miguel Ángel Perea Monje.


Al acto, celebrado en el Museo de la Batalla de Bailén, en el marco del X Aniversario de la constitución de la Asociación General Reding, acudió numeroso público, además de autoridades municipales, como la Concejala responsable de Cultura, quien impuso la Medalla Conmemorativa del Bicentenario de la Batalla de Bailén, a don Juan de Dios Camacho Ortega, entregándole el señor Troyano el diploma acreditativo de dicha concesión.


Currículum leído, en el Encuentro, de Juan de Dios Camacho Ortega


JUAN DE DIOS CAMACHO ORTEGA lo conocimos en una conferencia sobre Procedimiento Laboral en los Juzgados de lo Social, impartida en la sede del Colegio de Graduados Sociales de Jaén. Francisco Rodríguez Nóvez, presidente del Colegio de Jaén, nos lo presentó como “además”, un insigne poeta, lo que hizo que en nuestra cabeza comenzara a germinar la idea de encontrárnoslo cara a cara una buena tarde de un viernes de marzo, en la ciudad de Bailén.


JUAN DE DIOS CAMACHO ORTEGA nace en Málaga en noviembre de 1966. Desde finales del año 2000 reside en Algeciras, donde contraería matrimonio, su segundo, con María del Carmen Vázquez Salas, en septiembre de 2007.  Juan de Dios es padre de dos hijos, Andrea y Germán; y María del Carmen es madre de tres: José Manuel, Fátima y Javier. De estos últimos tienen cuatro nietos: Aitana, Juan José, Alba y Nora.

Quizás es en esta parte de su currículum cuando debiéramos decir que se autodefine como un entusiasta vital.

Está en posesión de cuatro carreras universitarias: diplomado en relaciones laborales (con premio extraordinario), licenciado en grado de derecho (con sobresaliente por unanimidad), graduado en relaciones laborales y recursos humanos, y criminólogo.

Ha sido abogado en ejercicio, profesor universitario, magistrado-suplente y abogado-fiscal sustituto. Ingresó en la carrera judicial a finales del año 2000, por el cuarto turno, siendo el candidato más joven de España en lograrlo, y desde entonces ha ejercido como magistrado-juez titular de Lo Social en Algeciras, Córdoba, Jerez de la Frontera y hoy lo hace an la ciudad de Málaga, al frente del Juzgado de lo Social nº 11.

Especialista en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, así como en Derecho Penal, autor de numerosos artículos y varios libros jurídicos sobre dichas materias. Es un asiduo y reputado conferenciante, a lo que añadiremos que impartiendo su magisterio de una forma amena y divertida. Damos fe de ello. Pero sobre todo es formador (sherpa) de abogrados (palabra creada por él mismo para referirse a los abogados laboralistas y graduados sociales ejercientes, a través de cursos que imparte por toda la geografía española.

En el aspecto literario, a finales de 1989, de la mano del poeta Antonio Muñoz Frías, Juan de Dios Camacho funda en Rincón de la Victoria de Málaga, el Colectivo Ábrego, protagonista indiscutible, durante años, de la vida cultural de este pequeño pueblo marinero, puerta de la Comarca de la Axarquía.

Con los colegas de Ábrego, participa en infinidad de recitales poéticos, colaborando con varias revistas literarias, como la axárquica Utopía poética, y creando, para la emisora municipal Radio Victoria, el programa cultural El Mundo de Andrea, que permaneció varios años en antena con un notable éxito de audiencia.

Es autor de algunos relatos, siendo seleccionado en la Primera Muestra de Jóvenes Creadores de Málaga. Uno de estos relatos sería, además, premiado con el primer accésit por la Universidad Popular de Mijas-Málaga. Cuenta con tres libros de poemas: A Memoria de Hombre, Cuarenta y dos estrellas iluminadas, publicado en Málaga a finales de 2001, por BMMC y Altamar Ediciones. En él figura un poema que obtuvo, en 1989, el primer premio Ciudad de Maracena-Granada. Otro poemario es Archipiélago, publicado en Algeciras a finales de 2009 por la Fundación Dos Orillas, de la Diputación Provincial de Cádiz, y Antología Desordenada, publicado en Córdoba a primeros del 2016 por la editorial Líneas Difusas.

Hoy contamos con el juez y poeta JUAN DE DIOS CAMACHO ORTEGA en Bailén, para que imparta su magisterio y dicte sentencia literaria en el 2º Encuentro con Poetas en Bailén de la Asociación Cultural CAECILIA, editora de la revista BAILÉN INFORMATIVO, y de la Asociación Histórico Cultural General Reding, en el marco del DÉCIMO ANIVERSARIO DE SU CONSTITUCIÓN.  Muchas gracias, don Juan de Dios por su presencia.




ASOCIACIÓN CAECILIA

Los Hermanos OZÁEZ se van al concierto de Úbeda de los "091"







martes, 15 de marzo de 2016

Este viernes 18 de marzo tendremos en Bailén, en el Museo de la Batalla de Bailén, al prestigioso juez del Juzgado de lo Social de Málaga, Juan de Dios Camacho Ortega, pero ¡ojo! como poeta, en el 2º Encuentro con Poetas en Bailén


Organizado conjuntamente por las Asociaciones CAECILIA y
GENERAL REDING, a las 8 de la tarde, en el Museo de la Bata-
lla de Bailén, en el 2º Encuentro con Poetas en Bailén, junto al
Secretario de ambas asociaciones, Nicolás Manuel Ozáez Gu-
tiérrez, que presentará su libro de artículos: "¿Me lo dices o me lo
cuentas?".  La entrada será libre hasta completar el aforo.





24 de septiembre de 2012


¿Testigos? ¡No, gracias! Pautas para un interrogatorio eficaz



El ponente durante su intervención
En esta entrada queremos resumir algunas de las reflexiones que Juan de Dios Camacho Ortega hacía sobre los interrogatorios en el marco del Curso Estrategias y técnicas procesales (particularmente laborales) celebrado los días 13 y 14 de septiembre en el Colegio de Abogados de Málaga. Juan de Dios Camacho es Magistrado-Juez  titular del Juzgado de lo Social nº 1 de  Córdoba. 

En su presentación, Juan de Dios Camacho se definió como un “investigador procesal privado”, que lleva 25 años estudiando  el proceso, siempre en relación con la vida. La vida está presente en la estructura medular del proceso.  Por eso, los abogados deberían ampliar su visión sobre el proceso, trabajando la empatía. Como abogados, debemos ser capaces de ponernos en el lugar y de pensar como el juez, como el compañero cuya tesis tenemos que rebatir y como nuestro cliente.

El jurista no debe quedarse en el estudio de las actualizaciones legales, en el conocimiento de la última reforma legislativa. Debe ir un paso más allá: estudiando y conociendo otras disciplinas. Él estudió, entre otras cosas, Sociología y Psicología, dedicando tiempo a leer psicología penal, especialmente norteamericana.  Centrándose más en el aspecto del testimonio, Camacho  afirmaba que los juristas tienen que estudiar la psicología del testimonio, la comunicación no verbal.  En este sentido, recomendó leer a Martínez Selva. Antes de comenzar a analizar la figura del testigo, Camacho nos dio una de sus reglas de oro: ¿Testigos? No, gracias

Los testigos conllevan un elemento de incertidumbre, ya que no podemos tener control sobre lo que finalmente van a declarar ni sobre lo que preguntará la otra parte.Si tenemos que usarlos, hay que prepararse muy bien. En un 80% de los juicios penales, la condena se basa en la declaración de un testigo. Por eso, hay que tener mucho cuidado con el testimonio. La mente humana es muy frágil. Debe intervenir un profesional adecuado.

Primero hay que entrevistar al candidato a testigo, después fidelizarlo y analizarlo, hasta decidir si lo usaremos.En la entrevista utilizaremos técnicas  como la escucha activa y  el parafraseo: le haremos un resumen de su propio testimonio para que nos lo confirme.

Lo ideal sería poder entrevistar al testigo en el lugar de los hechos, para  lograr recrear los recuerdos. Tenemos que eliminar las emociones, quedarnos con los hechos objetivos: en el juicio importan los hechos pertinentes, útiles y traídos legalmente al proceso.

Ejemplos de preguntas para la entrevista: aspectos que debemos tener en cuenta

  • ¿Qué clase de testigo es? ¿Directo (estaba allí, en el lugar de los hechos) o indirecto?  
  • ¿Qué hechos conoce el testigo? ¿Qué hechos necesito para probar y construir mi caso? Aquí, Camacho volvía a citar el art. 217 LEC que, en su opinión, debería presidir todos los despachos, todo abogado debería tenerlo siempre presente. 
  • ¿El testigo tiene compromisos (tachas)? 
  • ¿El testigo tiene debilidades? Nervios,  lenguaje corporal, etc.

En cada pregunta vamos a puntuar al testigo con un 1 o con un 0. Al finalizar la entrevista, y en función de la puntuación obtenida, decidiremos si lo vamos a usar o no en juicio, si el candidato se convierte finalmente en testigo.

Una vez que lo consideramos testigo, trabajamos con él en el despacho, antes del juicio: es la fase de verificación del testigo. Tenemos que instarle a decir la verdad.  Camacho recomienda ensayar  y trabajar, si es posible, llevarlo con nosotros a ver juicios, para que se familiarice con el escenario. No se trata de adoctrinar al testigo, sino de contarle lo que va a pasar. Preparar y ensayar éticamente con mi testigo no es ilegal, el no hacerlo es una irresponsabilidad.

Hay que cuidar también los aspectos formales  (la ropa, la manera en la que se va a presentar ante el tribunal) y la comunicación no verbal: el testigo habla incluso cuando no habla. No podemos descuidar su lenguaje corporal, sus miradas y gestos antes y después de su intervención en el juicio.

Una vez en sala, si el tribunal no hace al testigo las preguntas generales de la ley, debemos hacerlas nosotros. Hay que hacer preguntas narrativas, preguntas abiertas que permiten micronarraciones. Si podemos, más adelante  haremos preguntas de detalle (o seguimiento, en términos de psicología del testimonio). Es como una técnica del embudo, que aplicaremos de forma inversa en el contrainterrogatorio.

Otras reglas de oro: jamás preguntar si no conocemos la respuesta y hacer preguntas cortas. Imprimiremos un ritmo lento al interrogatorio, para que nuestro testigo esté tranquilo. También debemos inculcarle que responda de forma pausada a las preguntas de otra parte, para que nosotros podamos reaccionar y, en su caso, impugnar alguna pregunta. Por el contrario, en el contrainterrogatorio intentaremos imprimir un ritmo rápido.

Por último, debemos recordar que si el juez tiene que preguntar al testigo, los abogados de las dos partes han fallado como profesionales. En el curso de su intervención, Juan de Dios Camacho recordó la película Veredicto final (The Verdict, Sidney Lumet, 1982), cuando el abogado Frank Galvin (interpretado por Paul Newman) le decía al juez: Señoría, si va usted a llevar mi caso, le ruego que no lo pierda”

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martes, 1 de marzo de 2016

Hace algunos años... y con otras pretensiones


Por Andrés Cárdenas, colaborador de BAILÉN INFORMATIVO

Sin noticias de Google

BLOG - Andrés Cárdenas - Andrés Cárdenas Lunes, 29 de Febrero de 2016 
Permítanme que casi plagie el título de esta columna (Eduardo Mendoza escribió ‘Sin noticias de Gurb’) para contarles un sucedido. Decidí pasar el fin de semana pasado en la casa que tengo en La Herradura. Pero antes tenía que escribir un artículo para el periódico ‘Granada Hoy’ que me habían solicitado. Entonces me surgió un dilema: o atrasar un día mi viaje o irme con el portátil y escribir el artículo en La Herradura, a sabiendas que tendría más dificultades porque allí no tengo Internet y no podría consultar a través de Google las dudas que surgieran durante la elaboración del mismo. Qué narices, me dije, escribo artículos y columnas en los periódicos desde mucho antes de que se inventara internet, así que no sé por qué iba a tener ahora algún problema.
Al día siguiente, ya en mi casa de La Herradura, lo primero que hice fue enchufar el portátil y ponerme a trabajar para cumplir el encargo. Estuve a punto de utilizar una máquina de escribir, pero eso ya hubiera sido rizar el rizo. Si les digo la verdad me costó más trabajo que de costumbre porque reconozco que para documentarme utilizo mucho el Google y la Wikipedia. Pero allí estaba el artículo, bien hilvanado, bien organizado y bien argumentado a pesar de que no había utilizado la Red. Me sentía orgulloso. Tengo un amigo también escritor, Fran Ortiz, mucho más joven que yo y que ha nacido con la revolución tecnológica, que dice que está experimentando escribir con el ‘router’ desconectado. Se surte sólo de su imaginación y de un diccionario, que es lo que hacían los escritores antiguos. “A ver cuánto puedo seguir así”, me dijo en un mensaje.
Umberto Eco, recientemente fallecido, no era muy partidario de utilizar internet, una herramienta que, según él, está acabando con el periodismo y que «ha promovido al tonto del pueblo al nivel de portador de la verdad». Alguien, que me aspen si me acuerdo quién fue, comparó internet con ese que te pega un tiro en el pie y luego te lo cura cortándotelo. En fin, que por una vez desde hacía mucho tiempo, había escrito un artículo sin necesidad de utilizar la Red. Como digo, me sentía ufano, contento… No tengo por qué estar enganchado a las nuevas tecnologías para ejercer mi oficio, me dije, satisfecho de mi experiencia.
Estaba saboreando la victoria de los viejos tiempos sobre la era de la Red  cuando me llamó la directora del periódico. Me decía que necesitaba el artículo para la edición del día siguiente, que se lo enviara cuanto antes. Maldición… ¿y qué hago yo ahora si no tengo Internet en casa? No tuve más remedio que coger el portátil y recorrer varios locales de La Herradura en busca de uno que tuviera wifi. Cuando lo encontré y envié mi artículo   estuve a punto de ponerme a llorar.   

Visita al Museo Picasso de Málaga